Comencé a removerme en lo que parecía una cama, sentía unas voces que venían de algún lugar. Poco a poco fui abriendo los ojos, y el corazón se me fue acelerando cuando comencé a mirar el lugar, esta no es mi habitación ¿Dónde diablos estoy? Seguía escuchando voces reconocí una de ellas - ¿Qué podía hacer? Se quedó dormida en todo el camino, cuando la quise llevar a su habitación había unos reporteros en la entrada del hotel, lo único que se me ocurrió fue traerla aquí – Esa era la voz de Suga, así que estaba en el apartamento donde ellos se estaban quedando, recordé que me dijo, que no encontraron habitación en nuestro hotel, así que se quedaron en un apartamento de la isla.
-¿Sabes que te estas arriesgando mucho? – Esa voz se me hizo conocida, pero no logré reconocerla de un todo.
-No me importa… así que, no me molesten más – Sentí unos pasos dirigirse hacia la habitación, salí corriendo para la cama, pero tropecé con algo y caí al suelo.
Di un gruñido, esto solo me pasa a mí, sentí como los pasos estaban más cerca y esta vez se sentía como si tuvieran prisa por llegar, la puerta se abrió y allí estaba yo, tirada en el piso - ¿Te pasó algo? – Preguntó el chico con una sonrisa que iluminaba todo el lugar.
-¿Estas bien? ¿Qué haces allí en el suelo? – Suga me miraba preocupado.
-¿Estabas espiando y cuando sentiste que veníamos para acá querías volver a la cama, pero tropezaste y caíste? – Reconocí la voz, un chico alto, con un aro en el labio asomó su cabeza.
¡Maldita sea! ¿Me tenía vigilada o qué? – No, me levanté algo dormida y como no reconocía la habitación me tropecé – Dije algo nerviosa.
Suga se acercó a mí - ¡Lo siento nena! Te dormiste en todo el viaje de vuelta, quise llevarte al hotel, pero había muchos reporteros – Gruño bajito – No podía correr el riesgo de que te vieran, así que lo único que se me ocurrió fue traerte aquí.
Yo miré a Jungkook, a Suga y al otro chico, un integrante más Hoseok - ¿P-por qué estaban allí? – Pregunté nerviosa.
Un chico alto, delgado, de cabello oscuro, bastante guapo entró a la habitación tambien – Porque se enteraron que Suga ha estado visitando a una chica que se hospeda allí, entonces vinieron a saber cuál era su identidad – Se acercó a mí – Me llamó Jin.
Detrás de él entraron tres chicos más, a dos de ellos ya los conocía, al otro sabía quién era, pero no había tenido el gusto de tenerlo tan cerca - ¡Mucho gusto! Me llamo Jimin – Me estiró la mano y me dio una gran sonrisa que hizo que sus ojos se desaparecieran.
Suga me levantó del suelo – Bueno, esto son los chicos, solo te faltaba conocer a Jimin, Jin y Hobi – Yo di un suspiro, ni en mis sueños más locos, ni en mis momentos más esquizofrénicos, se me hubiera ocurrido que estaría en una habitación con siete chicos, y que esos siete chicos serían los integrantes de aquella famosa banda.
-Es hora de comer, hyung Jin cocinó, así que bajen a comer – Dijo Nam dándome una sube palmada en el hombro.
Cada uno de ellos fue saliendo de la habitación, antes de que Suga saliera tambien lo tomé del brazo y lo detuve, él miró confundido - ¡Lo siento! No queria meterte en problemas – Le dije.
Él se acercó a mí y me dio un corto beso en la frente – No te preocupes por eso, yo me encargo de todo, tú solo sigue a mi lado ¿Si? – Le di una sonrisa que me forcé a darla, está situación comenzaba a inquietarme.
La cena fue divertida, verlos como se reían de todo, como entre ellos mismo se hacían bromas, como eran tan unidos, me daba paz en ese momento caótico, el timbre del teléfono se escuchó Nam dijo que iría atender y después de uno minutos volvió aparecer – Lo siento, pero llamó el ceo, quiere que Suga, Hobi y yo vayamos a encontrarnos con él, así que… debemos irnos – Mi cuerpo se tensó ¿Cómo volvería al hotel?
Yo me levantó de golpe – Bueno, yo tambien debo irme, no quiero seguir molestando – Dije.
-Creo que eso no va a ser posible – Dijo Jimin mirando su celular.
-¿P-Por qué no va a ser posible? – Dije titubeando.
Él me miró – Porque aun la entrada del hotel está llena de reporteros, sola no te podemos enviar, sería poco caballeroso de nuestra parte, hyung Suga no puede llevarte, así que… - Hizo una pausa.
-¿Qué tal si te quedas acá? – Dijo Tae.
-¿Q-quedarme acá? – Dije nerviosa.
-Sí, me parece buena idea nena – Suga se acercó a mi – Asi puedes dormir conmigo o quizás trasnochar – Me dijo en un tono que solo escuchamos los dos.
Yo me alejé un poco de Suga – No creo que sea buena idea, además no le he avisado a Cloe – Dije jugando con mis manos.
-¿Por qué? Asi podemos conocerte un poco más y lo de avisarle a tú amiga puedes llamarla y decirle – Dijo el mayor del grupo.
-No se diga más… Cielo se queda esta noche, mientras nosotros vamos y volvemos trátenla bien – Dijo Nam con esa sonrisa que hacía que se le dibujaran esos hoyuelos tan tiernos – Ahora vamos.
Di un largo suspiro y vi como Nam, Hobi y Suga salían de aquel apartamento – Bueno, sentémonos y conozcamos más a la famosa Cielo, hyung Suga no es de los que habla mucho, pero desde que te conoció no ha dejado de sorprendernos, se escapa para ir a verte, nos hace volar hasta aquí en nuestros días de descanso para venir a buscarte, organiza una cita… vaya… Dime como lo hiciste – Jimin me miraba fijamente.
-¿C-como hice qué? – Dije con una sonrisa nerviosa.
-No seas tan modesta. Lo que Jimin quiere decir es que nos digas como lo enamoraste, pensé que Suga se quedaría soltero toda la vida – Dijo Jin con una sonrisa en el rostro.
Yo comencé a jugar con mis manos y sentí una mirada fija en mí, había estado todo el tiempo, pero la había ignorado – Yo tampoco lo sé – Dije mirando aquel chico que no me había dejado de ver.
-Me voy a dormir – Dijo Jungkook, después de que yo lo mirara y contestara lo que me habían preguntado.
Yo me levanté tambien – Yo tambien quiero descansar un poco ¿Les molesta? – Los chicos se miraron.
-No para nada, Jungkook acompaña a Cielo a la habitación de Suga – Yo tragué en seco cuando escuché decir al mayor esas palabas.
-N-no, no hay necesidad – Dije rápidamente.
Vi como al chico se le dibujó una sonrisa de maldad en el rostro, rápidamente se acercó a mí y me tomó de la mano, apretándola fuerte – Claro no tengo ningún problema en hacerlo, nos vemos mañana – Dijo y después comenzó a jalarme para que lo siguiera.
Mi corazón se aceleró, sabía que amaba a Suga, pero no sabía por qué Jungkook lograba ponerme así de nerviosa. Al llegar a la habitación él me metió rápidamente en ella y me acorraló contra la pared, sus dos manos impedían que pudiera escaparme - ¿Q-que haces? Alguien puede venir y vernos – Le dije intentando escapar.
Él se acercó un poco más – Tranquila, nadie vendrá, Hyung Jimin, Tae y Jin se quedan hasta tarde jugando video juegos y hyung Nam, Hobi y Suga no creo que lleguen por ahora así que, tenemos todo el tiempo para hablar – Me dijo llevando una de sus manos a mi cintura y acercando más mi cuerpo al de él.
-¿D-de que tenemos que hablar? – Le dije titubeando.
Jungkook me miró con una ceja levanta – Quiero que me digas ¿Por qué escogiste a hyung Suga y no a mí? Eso me molesta, se supone que yo soy tu tipo ideal ¿Por qué demonios fue él y no yo? – Sentí la frustración en su voz.
-Lo quiero… es lo único que puedo decir… - Jungkook dio un gruñido.
Acercó su boca a la mía – Y si te beso ahora ¿Seguirás pensando y sintiendo lo mismo? – Estaba tan cerca que podía sentir su aliento en mi nariz, su aroma tan embriagante, hacía que mi cuerpo se descontrolara.
Tragué con dificultad – N-no serias capaz, estoy saliendo con Suga, no puedes hacer esto – Mi respiración comenzó a entrecortarse.
-¿Crees que no soy capaz de hacerlo? Me vuelves loco y me enferma saber que ni siquiera me diste la oportunidad de demostrar que yo tambien puedo te gustar, quizás más de lo que te gusta hyung Suga – Sus labios ya rozaban los míos ¡Dios, suéltame, no soy tu mejor guerrera!
-No hagas esto ¡Por favor! – Le dije, ya casi sucumbiendo ante él.
-¿Qué no haga qué? – Comenzó a darme cortos besos mientras hablaba – ¿Tienes miedo de que tenga razón? ¿No estás segura de lo que sientes? – Cuando quise hablar, él ya se había apoderado de mis labios, sus besos eran diferentes a los de Suga, eran más apasionados, más salvajes, más alocados, sus brazos envolvieron mi cintura y por más que luchaba para soltarme, su agarré era tan fuerte, que en algún momento ya no fui capaz de seguir luchando, sino que me dejé llevar, tambien me gustaba Jungkook, eso era un hecho, pero era una atracción s****l. No era como la que sentía por Suga.