Nos estábamos divirtiendo, tenía que reconocer que era buena idea esta salida con mis hermanos, obviamente no se los diría, pero pasar un proceso de divorcio es difícil, te refugias en tus hijos, en tu trabajo, incluso en tu familia, pero también tenemos que entender que regresamos a la soltería, tenemos derecho a divertirnos a tratar de ser felices y era lo que estaba haciendo, un shot de tequila no era suficiente, pasó una botella por la mesa y fue increíble pero nos la acabamos, mañana me arrepentiría de todo, mientras tanto me divertiría, pero no dejó de sentir esa sensación de que alguien me observa, miro por todos lados y no encuentro a nadie Román lo nota. —¿Pasa algo? —No nada, anda vamos a bailar. Roman y yo vamos a la pista, empezamos a gritar a brincar y bailar, tenía tantos

