Esa habia sido la mañana mas formidable de sus vidas, jamas cambiarían la decision de haberse casado después de no haberse visto desde hacia dos años. Julia permaneció varios minutos en sus brazos sin decir una palabra sus pensamientos se perdieron en aquellos años de niños donde los dos recorrían las calles del barrio en bicicletas y cuando se iban a bañar al rió semi desnudos. Fueron días grandiosos, pero jamas cambiaría esa mañana, él era su esposo y estaba allí a su lado haciéndola mujer. -Ey princesa, yo creo que seria bueno levantarse unos minutos y preparar el desayuno. Estamos lejos de un restaurante en estos momentos así que tendremos que hacer la tarea nosotros mismos, ¿te parece?,- dijo Jhonny estirándose de pronto. -Sí, mi amor, tienes razón tú debes seguir un patrón de alime

