Hacia un día formidable la brisa del mar hacia revolotear el cabello de Diana y su vestido de playa parecía como una bandera de alta mar. Todos habian decidido que caminar era una opción después de haberse dado aquel banquete. Doña Alicia a regañadientes acepto, pero de que llevaban un tiempo ya caminando decía que no se habia sentido tan activa como en ese momento. Alvaro solo admiraba la silueta que se dejaba ver atraves del vestido de Julia. Se imaginaba una sirena fuera del agua. Que hermosa era aquella chica y que estúpido aquel hombre que se burlo de ella. Diana después de caminar un rato decide parar y empezar hacer unos ejercicios de relación serian muy buenas para todos. Mamá Alicia le encanto la idea, jamas en su vida habia practicado un ejercicio mas aquel que se practicaba h

