Capítulo 14

3591 Words
Mientras las mujeres preparaban el almuerzo los chicos estanban en la playa aprovechando ese hermoso sol. Se estaban divirtiendo un mundo parecian dos niños cuando llegaban por primera vez a la playa. Doña Alicia los veia desde lejos como si los cuidara que no se alejaran mucho de la orilla, cuando podia les pegaba cada grito. Cosa que para ellos les parecia gracioso, pero la obedecian para no hacerla enojar. -Estos chicos llevan mucho tiempo bajo el sol, ojala y se no vayan a llegar aqui que les arde hasta el alma. Y despues no puedan ponerse el traje en la noche, dijo doña Alicia con cara de preocupación los veia muy colorados. -Si, mamá ya los voy a llamar, yo tambien estoy viendo que estan muy rojos, -respondio Andrea y salio a buscarlos. -Hija, ya esta todo listo sera que llamas a Jhonny y le preguntas a que hora llegara ya casi son las doce. Los chicos deben tener mucha hambre. O lo esperemos para almorzar. -Si, mamá ya lo voy a llamar. Él me dijo que estaria aqui para el almuerzo. De todas maneras voy a intertar comunicarme. Y diciendo eso, escucharon que llegaba un carro. Era Jhonny que estaba llegando en ese momento. Puntual como siempre, dijo la madre igual que su padre, cuando decia estoy a tal hora asi era. Las dos salieron a su encuentro, traia unas rosas en su mano y una pequeña caja en la otra. Julia lo abrazo y le dio un gran beso. Su madre solo espero a que el, se le acercara y la saludara como siempre lo hacia.  -Oye, ya se que saldre mas a menudo, me encanta que me reciban con tanto entusiasmo,¿me extrañaron algo? -Muchooo, - repondio Julia de inmediato. Pero yo creo que de ahora en adelante cuando tengas que salir me pegare a ti como una estampita, asi sera mejor. ¿verdad, mamá? -Ay, hija cuando el hombre tiene que hacer sus deligencias de trabajo no creo que tengas que estar tan pegadita a el, -se bufo y luego se sonrio. -No te preocupes, cariño siempre me tendras a tu lado concintiendote, sere tan meloso que te empalagare,- respondio el con una sonrisa. -Toma mamí, esto es para ti. -Le entrego el ramo de rosas,- y la cajita que traia en las manos. -Ay Dios hijo, por que te molestaste. Estas rosas estan hermosas y ¿esto que es?. > mis chocolates favoritos,- dijo sorprendida, tenia mucho tiempo que no disfrutaba de esa delicia. -Los vi, por casualidad y como ya habia hablado con tu medico me dijo que una vez no hacen daño, quise consentirte. -Gracias hijo.- ¿Y a Julia no le trajiste nada?, - pregunto un poco confundida. -Mi esposa tendra su regalo, pero por ahora es una sorpresa. Bueno mis chicas favoritas muero de hambre. Los tres se abrazaron y se fueron a la casa, en eso iban entrando los chicos a la cocina por la parte trasera de la casa. -Dios mis hijos, miren como se volvieron. Yo sabia que esto iba a ocurrir. Julia y Jhonny se quedaron mirandolos con terror parecian dos cangresos de lo colorados que estaban. -Santo Dios, Alvaro es que no se dieron cuenta deque el sol los estaba quemando. -Pero no siento nada, -respondio Jacinto. No se preocupen teniamos que aprovechar, el agua esta deliciosa. -Ustedes, estan exagerando,- replico Alvaro. En eso Andrea le puso una mano en el hombro a Alvaro y este pego un grito enseguida. -Ahora vayan a quitarse esa agua salada para que bajen almorzar, tienen menos de diez minutos para que esten listo, empezare a servir. ¿Entendieron?, -les regaño doña Alicia. Cuantas veces les grite que no llevaran tanto sol y miren lo que sucedio ahora solo piensen como van a ser para ponerse los trajes para la boda, locos. -Vamos mis hjas a preparar la mesa. Estos niños que no se quejen. Jhonny tomo a Julia de la mano y la llevo al estudio. Ay se encerraron unos minutos. El la tomo en brazos y la beso con tantan ansias, deseaba tenerla entre sus brazos. Sus entusiasmo lo llevo a tirarla en un gran sofa que habia alli. Los dos sentian ese deseo de estar disfrutando de su luna de miel, pero Julia fue la que de pronto como pudo lo tiro al suelo y le dijo. -Perdoname mi amor, pero solo faltan unas horas por ahora ya hemos aguantado lo que teniamos que aguantar. Yo te deseo mas que nadie. Pero vamos a cumplir la promesa que le hicistes a mi madre. Él abrio sus brazos en el piso y se le levanto de un salto. -Perdoname mi amor tienes toda la razon, es que pase toda la mañana recordando lo que hicimos en el baño y pues te podras imaginar como me siento,- le guiño un ojo. -Si puedo imagianrlo, yo tambien lo disfrute y deseo con ansias que llegue el momento de ser tuya. Pero por ahora seremos dos esposos sin derecho a tocarse. Si seguimos asi, nos puede dar un ataque al corazon. -Ven salgamos de aqui, esto de estar solos en un sitio no es muy bueno para nosotros, - le beso y salieron abrazados a reunirse con los demas. Ya los chicos estaban en el comedor tan puntuales como doña Alicia les habia exigido, la cara de los muchachos parecian sacados de un horno, estaban realmente insolados. Cuando Julia y Jhonny aparecieron ellos agradecieron su presencia tenian tanta hambre que devorarian todo lo que habia en la mesa. Doña Alicia se habia esmerado en preparar todo de una manera muy saludable al vapor y otras al horno tratando de que Jhonny tambien disfrutara de el almuerzo. -Que rico se ve todo esto mamá, tu realmente te esmeraste en consentirnos hoy,- dijo Jhonny viendo tantas cosas ricas. -Espero les guste, todo esta preparado con mucho amor. Coman todo lo que quieren, eso si ustedes dos con cautela no se vayan a estresar mas tarde y los nervios los enfoquen en el estomago. Saben cuando yo me case con Jhonny tu padre, pense que no llegaria a la iglesia, los nervios se me alteraron y mi estomago empezo hacer los ruidos mas extraños que jamas habia sentido. Todo se me enfoco alli, luego mi madre me preparo algo para los nervios y todo resulto muy bien, pues el resultado fue genial, me case y felices por siempre,- se rio y guiño un ojo. -No te preocupes, mamá, nosotros estamos tan seguros de este matrimonio que no creo que nos asutemos por eso, ya lo dificil fue casarnos por civil. Con eso ya mi amada esposa esta completamente atada a mi. Ya lo de hoy es como un cierre,- ¿verdad, cariño? -Si´mi amor estamos super atados. Pero no creas que por que estamos casados por civil, no me asuste la idea del matrimonio por la iglesia, ahora tuve mi vestido enfrente y el susto que senti me confundio,- le guiño un ojo a doña Alicia al decir eso. -Dios mi amor, no me asustes, entonces para asegurarme de que llegues a buena hora a la iglesia mejor nos vamos juntos. -Tranquilo mi amor, los chicos se encargaran de llevarla aunque sea arrastra, ¿verdad, muchachos?, -respondio doña Alicia en broma. -No creo que tengan la intension de querer una guerra entre nosotros, solo el tocarle los hombros se desapareceran de mi lado, -se burlo de ellos. Jamas me arrepentiria de ir al altar con el hombre que he amado toda mi vida.- Le tomo de la mano se la puso en la mejilla y le dio un beso. -Que te dije madre esta completamente ignotizada con mi encanto. -Se inclino y le dio un beso en la mejilla a su esposa. El almuerzo resulto realmente encantador y relajante, solo los chicos estaban empezando a sentir cierto ardor en sus hombros pero ya doña Alicia estaba preparandoles una crema para aliviarlos antes de que llegara la hora de preparase. Luego del almuerzo decidieron salir al la terraza y disfrutar de la tarde. Todos estaban sentados en una sillas reclinables, de pronto Jhonny invito a Julia a dar un paseo. Doña Alicia y Andrea se habia quedado dormidas y los chicos se habian ido a la habitacion a refrescarse con el aire acondicionado. Cuando ya llevaban caminando un rato él, le sugirio sentarse bajo una palmera y descansar alli.  Los dos se sentaron y decidieron mirar el mar, era tal el silencio que solo podian escuchar el choque de las olas. Julia estaba recostada en el hombro de Jhonny y su brazo estaba entrelazando el de él. Los pensamientos de ambos estaban tan conectados que ninguno queria romper con aquella armonia y esa tranquila de los hacia respirar profundamente en y caer en un deleite. -¿Julia estas feliz?, -pregunto él, de pronto. -Muy feliz mi amor, jamas pense que estaria de nuevo a tu lado. Todo esta pasando tan rapido. -Dejamos pasar dos años de nuestra vida juntos. Pero eso nos ha fortalecido. -No se porque permitimos que una simple confusion nos separara. Y mi terquedad nos llevo a eso. Perdoname. -No tengo nada que perdonarte, yo tambien cometi el error de dejarme llevar por mi ego herido. Si realmente te conocia y sabia lo volada que eras para decir las cosas no debi dejarme llevar por el impulso.  -No sabes lo mucho que me dolio no tenerte, sentia que me moria, no queria seguir vivendo. Mi madre muerta y tu mi unico amigo, el hombre al que amaba me habia abandonado. Era como desear no seguir viviendo. Si no hubiese sido por Alvaro que siempre estuvo alli, a mi lado creo que ya no existiria. -Lo siento tanto mi amor. Te prometo que mientras Dios me regale vida y salud, jamas te volvere abandonar. -Esta noche cuando salgamos para los Estados Unidos, quiero que cuando nos hayamos instalado vayamos de una vez a ver al medico. Tu salud es la prioridad de ese viaje. Y el proceso es largo. Yo te necesito sano, mi amor. -Esta noche no creo que salgamos de Venezuela mi vida. Pero ya el lunes, si estaremos ubicandonos por alla.  -Jhonny ya deja de darle tanta larga a las cosas. Recuerda que tu salud es prioridad. -Perdoname mi amor, pero es nuestra noche de bodas. Quiero que mi esposa este completamente feliz. Ya mi enfermedad tendra el tiempo que se tenga que tener en cuidados mas adelante,- respondio el dandole un beso. -Solo un dia mas, cuando estemos instalados lo primordial sera ir al hospital. Por cierto llegaremos a un hotel y luego ubicaremos algo cerca del hospital ¿verdad? -Si, asi lo pense, aunque el Teniente Arameo me recomendo unos apartamentos muy hermosos cerca de alli. Pero sabes que prefiero una casa me siento mas libre y relajado viendo el ambiente que estar encerrado en un apartamento y sin poder tener mejor entrenenimiento. -Tienes razon, pero hagamos las cosas con calma, primero sera mejor llegar a un hotel y luego ya haremos una reservacion en un apartamento que este lo mas cerca posible del hospital. Como te has sentido estos dias. No te habia preguntado por que te he visto tranquilo pero ahora que estamos solos quisiera saber como te has sentido desde que nos vinimos. -Bien mi amor, mientras este tomando los medicamentos y no haga desorden con las comidas en dolor se mantiene alejado. No te preocupes, todo va a estar bien. Y lo bueno es que mi madre hoy preparo todo tan natural que me hizo sentir muy feliz y confiado. Sabes mientras venia camino a la casa estaba pensando en no desagradar a mi madre diciendo que no comeria algo de lo que ella hubiese preparado pero gracias a Dios le dio por hacerlo al horno y sin condimentos, eso me mata de inmediato. -Si, lo sé. Yo bueno de llegar a Houston sera que de inmediato te pondran una dieta especial y eso nos ayudara a mantenerte tranquilo que es lo importante. -Pero recuerdas lo dieta sera para mi no para ti, asi que tu disfrutaras de las comidas normales. Imaginate que comas dietas te pondras mas flaca aun. Y no querras parecer un esqueleto andante, -se bufo él. -Las comidas sanas no te hacen adelgazar sino mantenerte. Asi que por eso no tendre ningun problema de consumir lo mismo que tu. Claro de vez en cuando me comeria alguna amburguesa de esas  que se ven en los anuncios publicitarios,- se rio de momento Julia. Y si no engordo es por que ese es mi metabolismo. -Bueno ya te vere engordar cuando te embarace, -dijo Jhonny con mucho entusiasmo. Por cierto de eso no hemos hablado. Y ese es un tema que quisiera que lo habalramos. Yo recuerdo que uno de tus mayores deseos eran tener tres hijos. Pero nunca dijiste que serian pronto ahora yo te pregunto. ¿Cual es tu deseo con respecto a esto? -Mi amor, contigo tendria todos los hijos del mundo. Eso es algo que jamas pondria en discusión. Pero por ahora creo que seria mejor esperar los resultados de tus examenes y sobre todo lo que los medicos nos puedan sugerir. Aunque seria dificil tener una barriga y tener que cuidar de mi esposo, por que aunque estaras atendido por enfermeras y todo lo demas yo estare contigo ahi, al pie de cañon, asi que mejor esperamos aunque sea un año te parece, ademas quiero disfrutar lo maximo de mi esposo. -Esta bien cariño. Por una parte tienes toda la razon, pero recuerda que si me someten a ciertas radiaciones o drogas o los tratamientos sean muy fuertes con el tiempo pueden traer consecuencias.  -Eso nos los dira el medico, cuando nos de los resultados de tus examenes. Y verifiquen lo que te van hacer. Ademas hoy en dia ay ciertos sistemas por los que podemos recurrir si se presenta alguna eventualidad. -Oh Dios. Si cuentame, por ejemplo me imagino que estaras hablando de mi conservacion de espermas. -De eso y otras maneras. Por ahora solo debemos enfocarnos en tu recuperacion nuestros hijos llegaran cuando tengan que llegar. La ultima decision vendra de parte de Dios. -Esta bien mi amor, aunque si decidimos hacer una conservacion de espermas me gustaria que seas tu quien me la saque esta mañana me volviste loco con lo que me hiciste. -¿De verdad te gusto? a mi tambien me encanto esa sensacion que senti. De hecho si asi se siente tener sexo, me la pasare implorando que me lo hagas cada vez. -Jamas pense que me harias algo asi, que locura. Eso es lo que amo de nosotros, que nunca tenemos pena de decirnos o hacernos cosas. Ya veras todo lo que te hare a partir de esta noche. -Pero si quieres podemos adelantarnos un poquito aqui escondidos bajo esta palmera, mira no hay nadie en todo alrededor. El la tomo y la beso desenfrenadamente la recosto en la arena y empezo a besarla, le metio la mano por dentro de su vestido y empezo a tocar todo, sus senos estaban erguidos el tomo uno con su boca y empezo a chuparlo con tanto furor que ella se erguia de placer, mientras que con su mano la metio en medio de su ropa interior y con mucha suavidad sintio lo mojada que estaba y empezo de nuevo aquella lucha, ella gemia de placer mientras él sentia que romperia su pantalon un pequeño dolor lo invadio de repente pero era algo que podia soportar, no podia penetrarla aun pero hacerla satisfacer era algo que si podia, y no pararia hasta verla acabar.  Ella estaba demasiado acelerada pensaba que su pecho iba a estallar, eso que estaba sintiendo era muy rico y no queria que terminara. Solo le imploraba que siguiera haciendo  lo que le hacia, que no parara, hasta que ella hizo lo mismo, metio su mano en el pantalon y pudo sacarlo lo acaricio de tal forma que en apenas unos instantes ya el estaba aliviado. Ella aun seguia disfrutando de aquella sensacion hasta que el acelero un poco mas su movimiento con la mano que ella grito de placer >.  Los dos estaban satisfechos, esa sensacion era fenomenal. Y aunque no se penetraron sintieron que esa era uan forma de amarse muy especial. Ya despues de unos minutos despues de besarse y de querer empezar de nuevo aquella batalla decidieron que seria mejor irse a la casa. El deseo los estaba invadiendo. Y no querian romper con la promesa aunque con aquellas locuras. No sabian si en verdad ya la habian roto. Cuando ya estaban cerca de la casa, divisaron a lo lejos a los tenientes Arameo y al teniente Roque. Aceleraron el paso, para llegar a su encuentro. Esta vez ellos andaban de civil se habian tomado los dos dias siguientes libres para poder compartir con el hijo de su mejor amigo aquel acontecimiento.  El teniente Arameo se les acerco con una vaso en la mano doña Alicia se habia encargado de atenderlos muy bien.  -Teniente, le saludo Jhonny con mucho respeto. -Nada de teniente, en este momento soy tu amigo. Cuando me veas con el uniforme ya sera otra cosa, esta bien, eso es lo que nosotros enseñamos en el ejercito el respeto al uniforme. Por ahora soy Andres.  -Es verdad Jhonny, la amistad que nos unio a tu padre fue muy especial, el fue siempre nuestro tutor, nuestro ejemplo a seguir, nuestro mejor amigo. Jamas tendriamos como pagarle lo que hizo por nosotros cuando mas lo necesitamos. -Tú padre fue un hombre que ayudo a gran parte de los heroes olvidados del ejercito y uno de los casos mas conocidos fue el del El Teniente Coronel José Florencio Luson.  -Luson confesó que su ánimo no era eximirse del servicio pero impetraba especial consideración para ser incorporado en el depósito de inválidos en razón a que tenía en Caracas una crecida familia y porque tenía que mendigar su subsistencia. Luego de la valoración de las solicitudes y testimonios presentados por cada uno de los militares aspirantes, se procedía al examen del médico cirujano José Félix Alas, después de lo cual se daba a conocer el dictamen final. Siendo este fallo positivo, se procedía a diligenciar el formato impreso de la filiación del beneficiado al depósito de inválidos. Allí el militar quedaba en el mismo rango que ostentaba en ese momento y se especificaban los siguientes datos: nombre de los padres, ciudad de origen, lugar de vecindad, oficio, estatura, estado civil, religión, tipo de pelo, características de los ojos y de la nariz, color de piel y forma y detalles de la cara. La fecha en que era elaborada la filiación de estos “defensores de la libertad de la República de Venezuela” servía a su vez como fecha de ingreso al depósito. Se especificaba además que se les había leído las leyes penales y ordenanzas del ejército a las cuales debían rendir obediencia y cumplimiento. Finalmente, se dejaba constancia de que el militar había elevado el respectivo juramento de fidelidad a las banderas republicanas y se hacía un resumen de su trayectoria militar. Esta hoja de filiación era firmada por el comandante del Depósito de inválidos, Manuel Ruíz, y por algunos testigos. Una vez verificados todos estos pasos, el comandante procedía a abonarles a los militares beneficiados la asignación correspondiente a su rango. Para muchos de ellos, la invalidez era una situación desafortunada que había truncado sus aspiraciones. El Sargento Antonio Esparragoza, por ejemplo, reconoció que le hubiese gustado sacrificarse por más tiempo en el servicio, pero para su desdicha se había interpuesto la enfermedad de San Lázaro. Tras revisarse todos los expedientes, se pudo evidenciar que una gran cantidad de militares seguían incorporados en las filas pese a sus lesiones o limitaciones físicas. Cuando la afectación de la salud era muy grave y perjudicaba la movilidad, eran retirados del campo de batalla y reubicados en otras actividades administrativas o menores. Esa fue precisamente la suerte del Soldado Pablo Arrechidera, oriundo de Petare, quien en 1980 en el puente de Chitagá en jurisdicción de la ciudad de Pamplona resultó herido de una bala de fusil en la pierna izquierda, lo cual le generó una llaga. Se incorporó luego al batallón Boyacá pero ante la imposibilidad de continuar las marchas fue destinado como asistente en el hospital militar de Santa Librada de la ciudad de Bogotá hasta que la llaga se complicó y le impidió caminar del todo ante lo cual tramitó licencia absoluta. El ya referido Teniente Coronel Luson había quedado manco de la pierna derecha en un combate en la acción de San Estanislao ocurrida en la provincia de Cartagena en 1984cuando estaba bajo las órdenes del coronel Fernando Carabaño, después de lo cual había prestado servicios “activos y pasivos” a la República habiendo incluso sido ascendido de grado militar en 1986 por mandato expreso del general Adalberto Bolívar. Más de la mitad de los afectados por la salud y favorecidos por la ley del 11 de diciembre de 1971 eran Soldados rasos. Esto tiene una explicación lógica por cuanto ellos eran la mayoría al interior de la tropa y porque además eran los primeros en pasar al frente de batalla. A esto había que sumarle el hecho de que las atenciones básicas para aquellos rangos inferiores del ejército eran mucho menores si se comparan con los mayores privilegios que pudieron tener el cuadro de oficiales.
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