El mismo día Londres Prisión del estado Blake Investigar a Samantha Mckeson había sido un acierto, pero el panorama seguía turbio. Antes de mover la siguiente ficha necesitaba confirmar si las sospechas de John eran ciertas: si Cristal Mckeson y David realmente estaban conectados. Cada segundo que pasaba esa idea cobraba más fuerza… y eso solo significaba una cosa: era momento de poner el plan en marcha. Del otro lado del vidrio, John me miraba sin pestañear. Ese gesto suyo, tan sereno, siempre me incomodaba. Aclaré la garganta y dejé escapar la voz de mis labios. —John —empecé, manteniendo la voz firme—, después haces tu trabajo como habíamos pactado. Él ladeó la cabeza, una sonrisa torcida asomó en sus labios. —El panorama cambió Blake —dijo con calma—. Ya no se trata solo del mu

