Capítulo 14: ¿Quieres viajar conmigo?

1056 Words
Capítulo 14: ¿Quieres viajar conmigo? DANKA Después de hacer el amor por primera vez en mi casa rentada decidimos regresar al hotel; recogí las cosas que tenía ahí y las guardé en una pequeña bolsa igual que los demás ya que mi maleta estaba en el hotel de Demetri. Regresamos al hotel, pero no hablamos ni nada. Sólo nos fuimos directo a la cama y seguimos y seguimos hasta que ambos caímos rendidos, para nosotros no era necesario hablar, solo sentir lo que el otro quería. Estaba agotada y adolorida en las partes correctas, pensarlo hacía que rememorara todas las veces que hicimos el amor. Demetri y yo estábamos acurrucados, él tenía su brazo y su pierna alrededor de mí y la verdad era que me sentía protegida a su lado. Volteé a verlo, se veía tan bien dormido, me di vuelta entre sus brazos y besé su nariz, no nos habíamos levantado de la cama en todo el día, alcé un poco mi cabeza para ver la hora, oh joder, eran casi las 6 de la tarde, con razón mi estómago estaba gruñendo un poco. Cuando regresé mi vista a Demetri él ya tenía los ojos abiertos y una sonrisa satisfecha. -Buenos días -dijo y me besó. -Uhm, buenos días. -¿Tienes hambre? -Un poco. -Deja llamo a servicio a la habitación, ¿no te importa que no salgamos hoy? -No, solo quiero estás contigo -dije riendo- voy a tomar un baño mientras suben. -Dame un segundo y me meto contigo -dijo con su voz un poco ronca y deseosa. -No. -¿No? -No, porque si te metes conmigo seguro no me daré una ducha y haremos otras cosas. Él solo empezó a reir y me dio una pequeña nalgada, era incorregible este hombre. Cuando salí de bañarme vi que la comida ya estaba en la mesa y todo estaba puesto, y Demetri solo traía unos pantalones puestos tal como la primera vez que dormimos juntos, se veía demasiado sexy, podría quedarme viendolo todo el tiempo. Él se acercó a mí y me dijo: -¿Sabes? Te ves demasiado sensual con sólo una toalla -dijo mientras pasaba su brazo alrededor de mi cintura y me besaba, lo amaba pero todavía no podía decírselo, no sabía si él sentiría lo mismo que yo y no quisiera arruinar lo que teníamos por el momento. Dejó de besarme y nos sentamos a desayunar, estábamos hablando sobre lo que íbamos a hacer hoy cuando el teléfono sonó, Demetri se levantó para contestar. -¿Bueno? Se quedó escuchando unos momentos y frunció el ceño, volteó a verme y dijo al teléfono: -Está bien, nos vemos allá. Colgó, regresó a la mesa y le pregunté: -¿Está todo bien? Levantó la mirada. -¿Qué te parecería acompañarme a Los Ángeles? -¿Qué? -dije haciéndome un poco atrás a la mesa. -Tengo que ir a resolver un problema en el hotel de LA, además de que se va a dar una fiesta y tengo que estar allí. -¿En serio quieres que vaya contigo? -Sí, ¿por qué no lo desearía? -Pues no lo sé, porque pues, soy yo. -Sí, eres tú, hermosa, sexy y miles de cosas más -dijo parándose a mi lado y besando mi cabeza. -Está bien -dije con una sonrisa. -Gracias -dijo pero ahora me besó apasionadamente; mis labios estaban hinchados de tanto besar a Demetri pero no podía parar. Terminamos de desayunar y empezamos a empacar, guardé todas mis cosas y la poca ropa que había sacado para usar. Me fui a la pequeña sala que había a esperar a que Demetri terminara de empacar, pasaron 20 minutos hasta que terminó. -Sabes, para ser hombre te tardas más en empacar que una mujer -dije con una sonrisa. -Me encanta tu sentido del humor, ¿estás lista para irnos? -Sí, vámonos. Llegó un botones y bajamos para irnos, su auto y su chofer estaban afuera, nos llevó al aeropuerto y cuando llegamos tomamos el primer avión que salía. Habíamos llegado a Los Ángeles, Demetri rentó un auto y nos fuimos a su hotel, la verdad es que estaba cerca de mi casa, al pensar en eso un nudo en el estómago se me hizo, esto no era para siempre, solo temporal; lo sabía pero aún así me dolía, me había entragado a él de todas las maneras posibles pero no iba a pensar en eso más. Tenía que aprovechar que ahora estaba con él. Llegamos a su hotel, y era bellísimo, al igual que el de Francia, y también el pent-house, era su habitación. -Por allá está la habitación para que desempaques y descanses un poco. -¿No me vas a acompañar? -Claro, en unos momentos te alcanzo, hago una llamada y ya -dijo sonriendo. Me adelanté a la habitación y desempaqué solo un poco de ropa, la verdad era que estaba agotada. Me cambié y me metí en la cobijas, estaba casi dormida cuando escuché una larga maldición. Salí a ver qué pasaba y vi que Demetri seguía hablando, colgó y le pregunté. -¿Estás bien? ¿Ha pasado algo? -Tengo que salir, vuelvo en un rato. Me besó la frente y salió apresurado, ¿pero qué demonios había pasado? Me senté en el sillón que había para esperarlo y saber qué estaba pasando, me recosté y cerré mis ojos, al parecer me había dormido. Me desperté cuando alguien sacudió ligeramente mi hombro. -Danka despierta. Abrí mis ojos y vi a Demetri. -Hey ¿todo está bien? Me besó y me cargó entre sus brazos y fuimos a la habitación. -Hubo un problema en el hotel, es bastante grave. -¿Fue algo malo? -dije él suspiró. -Nuestro gerente estaba robándonos. -¿Qué? -Estaba transfiriendo dinero a su cuenta. -¿Pero ya está todo bien? -Sí claro, no te preocupes, ya la policía vino por él, vamos descansa. Se acostó junto a mí y ambos nos quedamos dormidos abrazados hasta la mañana pero nos tuvimos que despertar a causa de unos golpes en la puerta. Demetri se paró para ver quién era mientras yo me estiraba y me levantaba, vi a Demetri regresar y le pregunté: -¿Quién era? -Un botones, nos trajo nuestra invitación para la fiesta. -¿Fiesta? El sonrió.
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