—Luces muy bella, nos vamos —dice Warren, mientras su manos sostienen rosas blancas. No puedo creer que esté aquí, para ser honesta, solo pienso en el color de sus ojos. —Warren, ¿qué haces aquí? —Mi pregunta es retórica, él sonríe y mis labios hacen lo mismo. —Mila vamos, se hace tarde —dice y me entrega las rosas, yo las tomo en un acto de complacencia, voy hasta la cocina, dejo las rosas sobre la barra y cuando él se distrae un segundo, huelo las rosas, el aroma es delicioso, no puedo evitar lader una mueca. . Llegamos a un bello lugar, y si, visto un vestido de mi color favorito, n***o. Un camarero, me ayuda con el asiento y al fin estoy frente a él, es como si al verlo a los ojos supiera que esperaba por este momento hace tanto tiempo, para ser más exacta, lo esperaba hace tre

