Los días habían pasado y por suerte, nos habían aceptado y dado un plazo de una semana, para suspender la audiencia, había estado todos esos días, poniéndome al día con mis estudios, eh estado totalmente dedicada a eso, que solo podía ver por las noches a mi pequeño y a mi esposo, casi nada. En este momento venia llegando al hospital, estaba agotada, estábamos a jueves ya y yo no había parado ni un minuto durante toda esta semana, pero, aun así, quería y necesitaba ver a Alan, así que decidí comprar su comida favorita y venir hasta el hospital, para compartirla con él, ya luego iré a casa y poder descansar, por suerte mañana ya estaré más libre de tareas y podre pasar con Elliot todo el día. Bajé de mi auto y suspire, ¿Qué mierda hacia ella aquí?, fue lo primero que pasó por mi cabeza

