Me removí en la cama y gruñí molesta cuando no pude estirarme bien, estaba en mi propia cama y parecía jamón entre dos panes, Alan me abrazaba por un lado y Elliot estaba con uno de sus bracitos apretando mi cuello y una de sus piernas por encima del brazo de su padre. Suspiré y volví a removerme, causando que me apretaran más a ellos.
—bien – hable fuerte y claro – si no me dejan moverme ya, juro que cuando logre salir de esta cama los abandono – dije decidida
Sonreí cuando ambos se levantaron de un salto quedando sentados en la cama, con los ojos cerrados aun, besé la frente de mi pequeño dragón y salí de la cama, necesitaba con urgencia orinar, porque si no me haría encima. Aprovechando que estaba en el baño, me di una ducha y lavé mis dientes, para luego ir de nuevo hacia la habitación, con una bata de ducha cubriendo mi desnudez.
Le sonreí a Alan al encontrarlo sentado a en la cama, me miraba con los ojos entrecerrados, aún estaba medio dormido, mi vista se fue a Elliot quien seguía durmiendo, pero muy abrazado a mi almohada, mire de nuevo a mi esposo, quien estiró los brazos abiertos en mi dirección, me acerque aun sonriendo y en cuanto estuve a su alcance, tomo mi cintura en posesión, llevándome con sus brazos hacia él y enterró su cabeza en mi abdomen.
—¿Qué sucede? — pregunté con voz suave
—debías de haberte quedado en la cama, aun es temprano – hablo
Mientras sacaba la cara de su escondite y apoyaba la barbilla en su lugar.
—en realidad ustedes son unos dormilones – contesté y acaricié su cabello despeinado, hacia atrás
—¿Qué hora es? — preguntó
—las nueve de la mañana — dije – eso no es temprano – agregué soltando una risita silenciosa
—es fin de semana – contra atacó
—bien señor Redinton vulva a la cama entonces – dije
—vuelva conmigo señora Redinton – pidió y negué
—iré a preparar el desayuno y vuelvo ¿va? — dije y él asintió
Al fin mi cintura fue liberada y camine fuera de la habitación, cuando llegue a la cocina suspire y mire todo, pensando en que podría preparar para ellos, hoy era fin de semana y Rebe no venía, me había dicho que aprovecharía este fin de semana para ir a visitar a San, quien al fin había vuelto, se reunirían en familia junto a Ross su esposo y Malcom, su otro pequeño como ella le dice.
Cuando al fin me decido que hacer, me pongo manos a la obra y rápidamente tengo todo listo, fruta picada con yogurt, como le gusta a mi esposo, tostadas con Nutella y leche con cereales como le gusta a mi pequeño dragón, y café para mí, quizá y Alan también beba de el ya que a ambos nos gusta el café, para mí también me pique fruta, pero no le agregué yogurt.
Cuando estaba acomodando todo en una bandeja para llegarlo al dormitorio, Alan apareció en la cocina y de tras de él, venia caminando un muy dormido Elliot, estaba restregando sus ojitos y cuando quito sus manos de la cara, enfoco su vista en mí, una sonrisa cálida se asomó en sus labios y sus ojos se iluminaron al verme.
—¡mami! — grito feliz y corrió hacia mi
Me agache de inmediato para poder recibirlo y cuando llego lo tome en brazos, lo alce y senté en la isla de la cocina, para luego besas sus dos mejillas
—¿cómo durmió el pequeño dragón de mami? — pregunté mirando directo a esos ojos tan iguales a los míos
—muy bien – dijo feliz – papi fue por mí a mi habitación y luego fuimos a la tuya – contó, mire a Alan quien de inmediato miro hacia otro lado, sonreí
Por si aún no les había contado, si, así es, Alan y yo no compartimos habitación, pero de la semana que llevamos viviendo juntos, fueron más las veces que se escabulló a dormir junto a mí, que de las que dormimos separados.
—que bien mi amor, mami está feliz porque dormiste bien – le dije y él asintió feliz — ¿desayunan aquí o en el comedor? - pregunté viendo a ambos
—aquí — dijeron al unisonó
Asentí y acomodé todo fuera de la bandeja, senté a Elliot junto a su padre y luego me senté frente a ellos, ambos comenzaron a comer felices, en un dos por tres habían terminado, los miré sorprendida y ellos soltaron una risita.
—mami – susurró Elliot
—¿sí? — pregunté
—¿puedo tener otra tostada con mermelada? — preguntó entonces
Alan se ahogó con su café, para luego mirarlo sorprendido, solté una carcajada por su cara y él me miro incrédulo
—¿aún no se ha llenado? — me dijo aun sorprendido
—al parecer no – contesté – y si mi pequeño dragón, puedes obtener otra tostada, solo dame un minuto – dije y Elliot asintió sonriente
Me levante de mi asiento y camine a colocar otro pan en la tostadora, luego de hacer un par de tostadas, le coloque mermelada y lo puse en el plato de Elliot, él me agradeció, y feliz comenzó a comer con un muy asombrado Alan a su lado.
[…]
La tarde había llegado rápido y con una notificación de los juzgados, nos estaban citando a la primera audiencia, el juez escucharía las razones de ambas partes, para luego definir a quien se le seria otorgada la custodia, Alan se había puesto de mal humor cuando su abogado le notificó, que el juez estaba enterado de la farsa de nuestro matrimonio, no sabíamos cómo había sucedido eso, pero todo indicaba que las pruebas las había otorgado el señor Esteban, y eso dejaba muy enojado a Alan.
—ese viejo no se sabe con quién se está metiendo, y cuando se entere no le va a gustar nada lo que le sucederá – dijo entre dientes mi esposo
Se estaba paseando de un lado a otro en su despacho, su abogado estaba sentado justo frente a él, al igual que yo.
—mientras Elliot este bajo su custodia tú no puedes hacer nada – informó Santiago
—lo sé, pero mi hijo pronto estará conmigo, bajo mi custodia – dijo Alan – voy a buscar la forma de hacerle creer al juez que eso es mentira – informó
—bien tu busca pruebas, y yo las entregaré – dijo el abogado – pero recuerda, caes tú, caigo yo – agregó
Se levantó de su asiento y luego de estrechar nuestras manos se retiró; Alan al fin se sentó y me miro por un largo tiempo, luego suspiro y sin decir ni una palabra se levantó y salió del despacho, solo mire su actuar y suspire
|-aquí vamos de nuevo - | pensé
[…]
Narra Alan
El viejo estaba empezando a joderme la vida de nuevo, al parecer no le basto con jedérmela cuando estuve de novio con Elena, parece que aun sigo con ganas de hacerlo. Era exactamente lo que me faltaba, que los juzgados se enteren de mi falso año de matrimonio, si eso se demostraba que era verdad, la tutela de Elliot no se me será otorgada, y eso es o ultimo que quiero.
—aquí Ricci – dijo al contestar la llamada
—idiota – fue lo que dije, él rio – necesito algo urgentemente – agregué
—bien, bien ¿Qué seria? — preguntó
—deje en Italia algo – informé – el juez se enteró de la falsedad de mi año de matrimonio, y eso me vendría ayudando – dije
—bien, pero yo no estoy en Italia idiota – dijo y asentí como si pudiera verme
—ya lo sé – contesté – pero necesito eso y no puedo salir del país ahora, seria sospechoso si lo hago – dije – has que Black me envíe eso, o que me lo traiga personalmente – agregué y escuche su carcajada
—Black es mi hombre de confianza, no tu mandadero – dijo burlón, bufe molesto – va bene, vere que hago, debes decirme que es – dijo
—en la caja fuerte de mi habitación, hay un cofre de madera – dije – eso es lo que necesito – informé
—me imagino eso contiene algo importante – dijo y volví a asentir
—así es – conteste
—bien, le pediré que te lo envíe por express – dijo
—no quiero que nadie vea eso Roy – advertí
—nadie vera nada – aseguró
—bien, gracias amigo – dije y reí
—si claro, después de advertirme cosas y casi obligarme a que lo haga, soy tu amigo – dijo, no pude evitar reír a carcajadas
—sabes que sí, ahora debo colgar, adiós – dije al ver a Elliot ingresar a mi habitación
—arrivederci amico – dijo antes de colgar
—¿sucede algo? — pregunté a mi hijo
Él solo negó y se arrastró para sentarse en mi regazo, envolví mis brazos en su cuerpito para mantenerlo seguro allí, era raro que viniera a mí, y no haya ido a Yanis, se notaba triste
—¿extrañas a tus abuelos? — pregunté con miedo a su respuesta
—no – fue lo que murmuro – papi – me llamó, lo miré – el día que mami estuvo en el hospital, una señora fue a buscarme al colegio, ella dijo que era mi mami, pero no lo era – informó
Mi cuerpo se tensó por completo, no entendía nada, ¿su madre?, pero quien se atrevería a decirle algo como eso a un niño, no podría ser para secuestrarlo, ya que todos saben que Elliot, en realidad no tiene madre, que Yanis es tan solo mi esposa, no madre de mi hijo.
—¿estás seguro pequeño? — pregunté, asintió muy seguro
—sí, de hecho, tenía los ojos azules como mami, pero su pelo era más oscuro – contó
No podía ser cierto, si esa era la descripción de aquella mujer, ella podría llegar a ser, pero ella está muerta, no estoy entendiendo nada.
—bien, si ella va de nuevo avisa a tus maestras ¿sí? — dije – así mami o papi irán de inmediato – agregué
-bueno – susurro, sonreí
[…]
Después de la charla con mi hijo, había ido directo a Malcom, le pedí que buscara en las cámaras de seguridad que están fuera del colegio, y que, si encontraba algo, que comenzara una búsqueda, si es verdad que Elena está viva, me debe una explicación, del por qué apareció ahora, y por qué busca a mi hijo, está claro que no la voy a dejar acercarse a él, no después de que lo haya dejado cinco malditos años sin madre, y sin un padre.