Por suerte todo habían ido bien, Alan había salido del hospital ya y había vuelto a la casa, Elliot lo hizo con él, el primer día en que eso sucedió, me quede con ellos, para asegurarme que todo fuese bien, por suerte eso sucedió. Ya estaba en casa nuevamente, y me volvía a sentir sola, por más que estuviese acompañada, no podía evitar el sentimiento. En este momento me encontraba desayunando, Alan había enviado junto conmigo, a la chica que había contratado para ayudar a Rebe con la casa, con la excusa que yo la necesitaba más que Rebe, y cuánta razón tenía en eso, al menos, ahora llevo comida saludable a mi boca. —buen provecho señora — dijo ella entrando a la sala de comedor, donde me encontraba sola —buen día Sol, el desayuno está muy rico, gracias — dije, ella me sonrió —no

