— Hemos llegado — La miró Braulio aún entre sus brazos y en eso comenzó a llorara Matías. — Debo ir a ver que necesita Matías — Ella al hundir su mirada en sus ojos verdes como los verdes oscuros que se ven en el mar, ella se zafó de los brazos de él antes de cometer una imprudencia. Tomando a su bebé este dejó de llorar en cuanto lo acomodó en sus brazos y comenzó a reír. — ¡Hummm!, ¿Qué fue eso?, manipulación mi amor — Sé comenzaron a reír y Braulio se mordió un poco sus labios, si no fuera por esa interrupción la hubiera besado, pero a la vez fue lo mejor y aún no era el momento. — Braulio, Evelyn y Matías, sean bienvenidos, los van a llevar a las habitaciones y pónganse cómodos, dentro de unos minutos estaremos comenzando la fiesta — Saludado Leticia a ellos y sus padres.

