— Se te acabó el viaje señora Evelyn, hasta acá hemos llegado — — Ja, ja, ja, gracias — Evelyn salió y tomó uno de los paños junto a otro para dárselo a Braulio — ¡Gracias! — — Es un gusto, nos vemos mañana — — Me puedes preparar otro trago, antes de irse — — Será un gusto — Evelyn le preparó el trago y se marcho, dónde miró que su bebé estaba bien dormido, ella se fue a bañar y poniéndose una bata muy sencilla y nada favorable, ella acomodó a su bebé para acostarse a dormir. Cómo un mal reloj al pasar las horas y callendo la madrugada, su bebé despertó y con llanto levantó a Evelyn y a Braulio eso lo dejó aturdido dónde jamás algo lo había despertado de golpe, tomó su reloj y al encender la luz del mismo se asusto por la hora. De inmediato Evelyn le comenzó a dar de comer y en eso

