Al entrar a la casa de Evelyn el chófer estacionó y estaban en completo silencio, hasta Matías comenzó a ser sonidos con su boca. — Braulio.... — — Solamente dejemos que el tiempo sea el testigo de nuestras mañanas, no te miento y quiero estar contigo, pero no te pienso obligar y quiero que sigas siendo mi asistente, por favor que esta confesión no te alejé de mí — Evelyn sentía su corazón acelerado y también disfrutaba de sus besos, lentamente comenzaba a sentir atracción por él — Tengo un hijo y no puedo deshacerme de él, es lo más importante y lo más valioso para mí — — Lo sé y a los dos los quiero mucho, escucha Evelyn de verdad no te quiero obligar y quiero seguir conociéndote, así dure mil años para eso — — Braulio, ¿Cómo se que no es únicamente para darle el hijo que necesitas?

