— Me gustaría — — Vamos, para que te comiencen a arreglar y se que tomarán su tiempo — Él la llevó a una habitación de la mansión que estaban en la parte alta de la villa, ahí la esperaban para peinar y maquillar, en eso Margaret llegó con varios vestidos, joyas y zapatillas. — Evelyn que bueno verla y Braulio es hora de que te vayas, ya puse su traje en su habitación — — Sí señora, me la dejas bien guapa y esta reunión de verdad es muy importante — Braulio salio con una mirada de maldad, algo que Evelyn observó y como lo comenzaba a conocer sabía que algo planeaba. — ¿Evelyn cuál de estos vestidos te gustaría ponerse? — En ese momento ella la sacó del pensamiento, observando todos eran demasiado sensuales. — No crees que todos son muy provocadores, me parece atrevidos — —

