Braulio con tono de burla y llegando a la villa, espero a que se abriera el portón y solamente esperaba escuchar como explotaría Evelyn. Evelyn se quedó escuchando su voz y lo quería confrontar un poco. — Braulio ya te dije que no se si puedas dar la talla — También se comenzó a reír ella. — Ya me siento bien y ya que me conoces desnudo, te puedo llevar a la habitación para demostrarle lo que me pides y sabes que sí te puedo complacer, cuando quieras y cómo lo quieras — Al llegar a la mansión él la miró con deseo y con una sonrisa muy cautivadora para que dentro de su burla entendiera que si lo insistía si la tomaría. — Ja, ja, ja, en realidad no te conozco todo y no me atreví cambiar tu bóxer, pero digamos que me agrada tu físico, ¿Me puedes traer el bolso?, por favor — Evelyn

