Braulio miró a Evelyn — ¡¿Tres meses!?, duró enojada con él por tres meses — Eso era mucho tiempo. Evelyn sería y algo roja en su mejilla se preparo para documentar su actitud. — Royer me enojó y quería saber sí realmente decidía cambiar, me aburre el saber que no confían y me enoja mucho que duden de mí palabra, sus reclamos eran como si yo hubiera provocado a esos hombres — — Ja, ja, ja, a cómo se veía de guapa ayer era demasiado complicado que su esposo no se hubiera puesto celoso y Señora Cambrish en eso Braulio lo iguala, es demasiado celoso y cuando se enoja cuesta que reaccioné, prefiere perder todo que pedir perdón — — Joven hay veces que el orgullo no vale nada, sí pierdes lo más importante — María miró a Matías y le dio lástima saber que su hijo no estaba disfrutando de él.

