Cuando Ollie despertó, encontrando que seguía estando en la misma posición en la cual se había dormido, se sorprendió un poco de ello, ya que sabía que su sueño no era exactamente el mejor, por algo más de una vez se encontró a sí mismo prácticamente durmiendo arriba de Roman o en el otro extremo de la cama. Afortunadamente, su invitado, en vez de quejarse de ello, porque lo destapaba, solo lo volvía a acurrucar a su lado, rodeándolo firmante con un brazo para que no se volviera a mover. —¿Ya has despertado, Sunshine? —preguntó Roman, acercándose a la cama. Y fue solo entonces, que Ollie se percató de que no estaba recostado al lado de él. —¿No dormiste conmigo? —preguntó, restregando sus ojos. —Lo hice, pero me levanté a preparar nuestro desayuno —explicó, acariciando su cabeza con t

