A la mañana siguiente. De pronto se sienta abre sus ojos y nota que no están los gemelos mira la hora y fruce la cara no la habían despertado. Joder son las nueve de la mañana, rápido va directo al baño y se pone ropa, busca un una falda negra que asentua su cadera, una blusa blanca un poco suelta y una chaqueta negra, en sus pies una tocanes un poco altos. Deja su cabello rizado suelto, nota que son las 9 y 50 baja hacia la primera planta. —¡Buenos días Srta. Arlet! —¡Buenos días ley!... como puedo llegar a la compañía de los chicos. —Los Príncipes dijeron que puede ir en la tarde, su desayuno está listo —informó el mayordomo Ley. —Pero. —Primero desayune. —Está bien, me gustaría llevar unos aperitivos a los gemelos por favor. Disfruto el rico desayuno y espero los bocadillos

