Narra Eliot. Esperaba que Vanessa disfrutara de nuestra tarde en el Museo. Quería encontrar algo que pudiera hacer por ella para que esta situación no pareciera tan unilateral conmigo utilizándola para sacarme de quicio. Mi primer pensamiento fue ayudarla económicamente si lo necesitaba. Descarté esa idea porque podría hacer que pareciera que ella era una mujer mantenida. No quería hacerla sentir como una amante o que le pagaban por sexo. Había visto la información de la exhibición y pensé que tal vez ella la disfrutaría. Lo siguiente era asegurarse de que no interpretara la invitación como una cita. Si bien no quería tener la apariencia de una aventura sórdida, tampoco quería que ella tuviera la idea de que esto se convertiría en algo más de lo que era; sexo. Parecía aceptar la idea de

