—Austin, ¿Dónde diablos está mi vestido? —pregunté buscando con la vista mi vestido n***o con rojo. —Cielo, recuerda que lo colocaste aquí. —abrió la puerta del armario y allí estaba el vestido ¿Cómo no pensé en buscarlo ahí? —Oh, rayos, hubiese empezado por ahí. Gracias, cariño. —deje un sonoro beso en sus labios y me dispuse a terminar de vestirme. Hoy es noche buena, sí, así de rápido pasa el tiempo. Todos quedamos en vernos en casa de Alfred, Austin ya estaba listo, esperándome y como ahora mi vientre está mucho más grande -ya que casi tengo los nueve meses- me es difícil hacer las cosas con rapidez y Austin me entiende. Termino de colocarme el vestido, me coloco unas sandalias negras y ya estoy lista. —¿Nos vamos ya? —preguntó Austin al ver que ya estaba lista. —Sí, ve encendi

