Pov: Dafne White — Y tú un novio que parezca al menos real —estrechamos nuestras manos. — Oh, Gruñoncita, tú mejor ten cuidado con lo que pides, podrías terminar loquita con lo encantador que puedo ser —frunzo el ceño. — Yo creo que sí terminaré loca, por lo presumido que eres, me comienza a dar alergia —replico y solo se carcajea. Suelto su mano. — Ahí hay un error y me lo adjudico también, para terminar loca deberías no estarlo —abro mis ojos—, olvido que mi esposita ya está loca. — Dos segundos, eso es lo que te soporto, Logan —rueda los ojos—. Yo no sé cómo las mujeres te aguantan, deberías traer un cartel de advertencia que diga: “Colocar cinta en la boca porque no sirve su lengua” — Tú no sabes lo que estás diciendo, Gruñoncita, mi lengua sirve para muchas cosas ciertame

