Era viernes por la noche y aunque la noticia de mis padres seguía acaparando titulares, hice caso omiso a los comentarios sobre si nosotros que éramos sus hijos estábamos involucrados en sus negocios turbios, pero la policía nos exhortó de eso. Andrew me preguntó que se me antojaba para cenar, mi vientre había crecido un poco mas. —Se me antoja comida china—le respondí, sentándome en el sofá. Él tomó el teléfono y ordenó la comida. Desvíe mi mirada hacia una mesa localizada en la esquina de la sala donde una flauta reposaba, era raro que no la había visto antes en ese lugar—.¿Tocas las flauta?—le pregunte Con curiosidad una vez que él finalizó la llamada. Él, se acercó a la mesa que había visto. —Si—respondió tomando la flauta—¿Te molestaría si toco una melodía?—me preguntó a lo cual n

