+ Narra Paulina +
-Hola chaval, disculpa no esta por aquí una chica muy maja, Paulina, se llama, trabaja aquí por las mañanas pero hace un par de días que no la veo y pensé que tal vez cambió de turno.
Escucho que le preguntan a Maria José, una de las meseras de la tarde, yo estoy en la bodega haciendo inventario para pedir los insumos del próximo mes. ya tengo un mes a cargo y mañana debo ir a casa de Henry, quiero tener todo al día...
- Paulina, dices, ¿la jefa?
- Si ella, entonces,... está?
-Dame un momento, voy a revisar - dice Majo
un momento después entra Majo, gritando mi nombre - Paulinaaaa!!!! Paulinaaa!!!
-Aquí Majo, tranquila, ya no grites.
-Te escucho pero no te veo-
-Estoy al fondo, detrás de las cajas de leche - le digo mientras intento levantarme sin mover todas las notas que tengo repartidas en el suelo.
-Afuera hay un bombón, que está preguntando por ti, trae una caja de regalo!! - dice lo último soltando un chillido agudo.
-Si, alcance a escuchar algo, y si yo pude escucharlos hablar aquí adentro, seguro él puede escucharte gritar a ti- le digo con algo de reproche y conteniendo la sonrisa - asi que, baja la voz!!
-upss!!! - se tapa la boca- entonces... ¿vas a salir o le digo que vuelva después que estas en inventario?
- Si, dile por favor que estoy ocupada con el inventario, y si es muy urgente, lo puedo atender en un par de horas. gracias - le digo, aprovechando la oportunidad que ella misma me dio para evitar el encuentro, con quien casi aseguro es Iñaki. Después de ese día en que lo vi platicando con sus compañeros, entendí que nuestro objetivo es muy distinto y que no debo complicarme, además él no me buscó de nuevo y no lo he visto en la parada del transporte tampoco, así que decidí dejar ese incidente como lo que fue, un hecho al azar, sin importancia. Después de todo, que iba a querer un hombre como él con una mamá soltera y todo mi caos, es mejor así.
-Disculpa, pero la jefa está muy ocupada, esta haciendo el inventario y los pedidos del próximo mes, dice que en este momento no puede atender a nadie, pero si quieres regresar en un par de horas, ya estará por aquí. - le responde Majo, y sin esperar su respuesta se dirige a las mesas del exterior con una charola a recoger las mesas que acaban de desocuparse.
-Vale, gracias - dice Iñaki y se queda ahí parado junto a la barra.
yo me intento concentrar en mis documentos, retomo mi lugar escondida entre las cajas, cuando escucho pasos ir y venir por la bodega, del otro lado del anaquel que me sirve de muro de resguardo
- lo sabía, no está aquí, salió huyendo de mi- se escucho una voz que conocí de inmediato
-Iñaki? - dije en voz alta
- Paulina? donde estás? - lo escuché asombrado. - no te ubico
-da la vuelta al anaquel y tras las cajas - le dije intentando incorporarme de nuevo, fallando rotundamente en no revolver mis papeles
-hola-dijo sin más
-hola - me quede viéndolo fíjamente, esperando una explicación sobre que hace aquí
-disculpa, que pensé que era solo un pretexto para no verme - dice apenado y rascando su nuca con la mano mientras habla nervioso - debes pensar que soy un metido. tal vez... sea mejor que me vaya-
-un poco si, pero ya estás aquí, donde no deben entrar los clientes - suspiro, conteniendo la sonrisa que me causa su nerviosismo- así que dime que es tan urgente para que saltaras la barra y te metieras? - le comento con diversión y curiosidad.
-Bueno - hace una pausa- sólo quería entregarte esto, es para los chavales, espero que les guste y les sea de utilidad. - dice nervioso y me entrega una caja, o al menos trata, porque las cajas de leche frente a mi, lo impiden, así que me agacho para pasar por debajo de una mesa y salgo justo a su lado, de rodillas, estoy por levantarme cuando me toma de ambas manos y me jala levantandome y acercándome a él.
-Listo, esta mejor así. Frente a frente - dice con una sonrisa de medio lado
-gracias. - me aparto un poco y volteo tomando la caja - ¿qué es? - pregunto curiosa
-verás, mi hermana es diseñadora de ropa para niños y ayer me pidió ayuda para montar un escaparate con la nueva colección, entonces vi estas monadas y pensé que a tus hijos les vendrían bien, ya se viene la temporada de lluvias y además son divertidos - dice con sinceridad y algo apenado
-ooook...- digo dudosa mientras saco de la caja una linda gabardina impermeable de Catarinas. Y es inevitable sonreír totalmente agradecida - es hermoso!!! a Elena le va a encantar, ama las Catarinas.
-En serio?! que guai!!! mi hermana también, por eso hizo todo con esos bichos. - dice contento, como niño pequeño - también pone ahí unas botas para lluvia.
-oh, no sé qué decir, gracias, muchas gracias. ¿cuánto te debo? - le pregunto mientras reviso el resto de las cosas, que son otro impermeable de dinosaurios y botas de lluvia a juego. unos pantalones y varias blusas y camisetas, con diferentes motivos infantiles. Todo luce estupendo y se ve que es ropa exclusiva
-No que va, es mi agradecimiento por tu ayuda, en serio salvaste mi semestre. - dice y yo quiero preguntarle a que se refiere, pero me detengo cuando veo que el está por decir algo más.
- Vine de intercambio este semestre, yo estudio en Barcelona, pero se presentó la oportunidad de venir a México a hacer este semestre y unas prácticas que me van a servir de mucho cuando vuelva a España, pero tuve dificultades al llegar y no estaba en tiempos para entregar los proyectos. Así que era mi última oportunidad de presentarlo, o me darían de baja y tendría que volver a España, es más, a estas alturas ya estaría allá. Si no fuera por ti, no estaría aquí. - me dice juntando mis manos y colocandolas entre las suyas, para después depositar un beso en ellas. Yo solo me safo de su agarre con suavidad.
-Pues muchas gracias, ha sido un gesto muy lindo, pero no era necesario, te ayude sin esperar nada a cambio, simplemente era lo que tenía que hacer- le digo sinceramente y su rostro ahora serio cambia levemente, creo que lo he molestado de alguna forma.
-y... entonces tu hermana vive acá también? - es inevitable preguntar, aunque me arrepiento de inmediato por ser entrometida
-si, me quedo con ella en su apartamento. Y si todo sale como espero, sólo me queda regresar a España para obtener la matricula de Arquitectura y me regreso a México definitivamente- dice alegre y me contagio, sonriéndo también.
-gracias, nuevamente. Pero, debo terminar esto y tú no deberías estar aquí, porque no hacemos esto: yo termino mi inventario, tú... - dudo- tú te vas a hacer cualquier cosa que tengas que hacer y te invito a cenar en... digamos... 3 horas? te veo en la parada donde nos conocimos, queda cerca de mi casa y supongo que también te queda cerca? - le digo
-Me parece excelente!! Te veo en 3 horas, Paulina, y saludos a los críos!!! dice, y se va.
* - - - *
He terminado por fin el inventario y acomodo todos los documentos que llevare pasado mañana, sábado a casa de Henry, cierro el local y me despido de Majo. Me tomó más tiempo del pensado así que tengo una hora exacta para ir a casa, cambiarme y encontrar a Iñaki para la cena, debo correr. Los niños fueron a donde mi madre, con Marina y Arturo, vuelven hasta el domingo por la noche. Marina quería ver a mamá, que vive en Valle de Bravo y ofreció llevar a los niños para que yo pudiera entregar mi reporte sin contratiempos y tener un espacio para mi, así que tengo un par de días más libres.
Reviso por última vez, los candados, para asegurar que todo esté bien cerrado, cuando escucho una voz conocida y con un sexy acento gutural, tras de mí
- Buenas noches, hermosa -dice Alexandre pensé que tal vez ya no te alcanzaría aquí.
-Alexandre, que haces aquí a esta hora?
-Alex, recuerda- me pide - vine por ti para llevarte a casa de Henry, me pidió que te lleve para ver el informe de este mes, porque mañana tiene una cita médica importante y seguro el sábado estará cansado ¿No te lo dijo?- me dice asombrado de que no esté enterada
- Pues no, no me avisó, y yo ya había organizado todo para pasado mañana - digo algo exasperada- pero si es tan importante, tendré que ir.
-Tan mala te parece mi compañía? - me pregunta y sé que esta algo molesto por como se escucho mi respuesta - Solo te llevo y te regreso a tu casa, es todo. Después de todo, todavía no sabes en donde es.
- No, disculpa, no es lo que quise decir, es sólo que pensé que me llevaría más tiempo, el día de mañana debo ir donde el abogado y el sábado estaba lo de Henry, así que mandé a los niños con Marina a casa de mi madre, si hubiera sabido que podía verlo antes, no me habría separado de ellos-
digo esto último con pesar y bajando la voz. Mis hijos son todo para mí y si bien es cierto, que necesito el descanso, ya estoy ansiosa por no tenerlos conmigo varios días. Eso sin mencionar que tendré que sacarme la leche, pues todavía estoy amamantando a Matías. ya sólo de forma complementaria, pero las molestias cuando no lo hago son bastantes.
-Entiendo, ya sabía. Hoy por la tarde tu hermana me llamó para decirme que te vigilara, le preocupa que estés sola. - me dice, con algo de burla en la voz
- Marina siempre tan entrometida- ruedo los ojos- bueno, entonces, podemos pasar primero a casa? tengo que cambiarme y recoger otros documentos que deje allá. - le pido, mientras pienso en que no tengo cómo contactarme con Iñaki para cancelar la cena
-Claro, estoy a tus órdenes - me guiña el ojo y me indica el camino con un gesto de su mano.
* - - - *
-Alex, necesito detenerme un segundo en la parada de autobús que está a 3 cuadras. será breve, pero es importante. Por favor - le pedí cuando estábamos en el auto, me había llevado a mi casa, donde tomé las carpetas con la información que le llevaría a Henry y me cambie mi cómoda ropa de trabajo, que básicamente consistía en jeans de diferentes tonos, flats o tenis y una colección de playeras con estampados creativos y blusas frescas sencillas, por algo un poco más estilizado, un pantalón n***o y una blusa color ciruela sin mangas con un lazo en el cuello a modo de corbata. unas sandalias negras con tacon puente y un pequeño bolso n***o.
Cuando llegamos a la parada, se estaciona y estaba por abrir su puerta para bajarse y abrir la mía, supongo; pero le pedí que esperara dentro.
Bajo rápidamente y camino a la parada donde ya me esperaba Iñaki, con unos jeans azul claro, camisa negra y un blazer azul marino, lucía muy bien, y me apena a tanto cancelarle, pero no tengo más opción.
-Hola Paulina!! pero que guapa!!! - me dice alegre al verme-pasa algo? - preguntó de inmediato, seguro mi cara refleja mi culpa.
-Iñaki, me vas a odiar por haberte hecho venir en vano - le digo rápidamente - me cambiaron la reunión para entregar el informe y debo ir en este momento, voy a tener que cancelar la cena - le digo apenada y su sonrisa se desinfla con la desilusión - lo siento tanto.
- Vale, guapa. Nuestros encuentros son siempre accidentados, que se le va a hacer? - dice recomponiendo su cara - ¿quieres que te lleve? mi auto esta por allá - señala un bonito Jeep Patriot color n***o, "Ahora entiendo porque ya no lo veo en la parada, tiene auto"
-No hace falta, vinieron por mi, por ello me fue imposible cambiar la reunión - le digo señalando el Audi n***o estacionado a poco más de 12 metros, y con un Alexandre con cara de pocos amigos recargado en la puerta, atento a todo nuestro encuentro.
-ya veo, entonces, nos vemos en otra oportunidad, bonita noche linda- y me da un beso en la mejilla preparado para irse
-espera!! - lo detengo del brazo, antes de que se vaya -no pude avisarte porque no tengo como contactarte, me.. me das tu número? - le pido
-claro, que torpeza la mía - y me regala una encantadora sonrisa - es 55......
- muy bien, te mando mensaje para que guardes el mío y te prometo compensarte por esto- le digo, mientras empiezo a caminar de regreso al auto
- Paulina... - me dice, haciendo que me detenga, se acerca y me pregunta sin quitar su mirada de mis ojos- ¿ese es el padre de los críos? pensé que eras madre soltera, no quise interferir ni causarte problemas, sólo quería ser tu amigo - dice honestamente
-no, y... si. - me mira sin entender nada, así que le aclaro- no es el padre de los niños, me separe de él hace poco, intento retomar mi vida, y si soy madre soltera. no interfieres en nada. Alexandre es un amigo de mi hermana, y es el sobrino del dueño de la cafetería, él me consiguió el empleo - le explico
- Entiendo, y tienes algo que hacer el sábado a la hora que tenias la reunión? - pregunta con un brillo en los ojos
- En realidad no. Tienes algo en mente?
- Llámame tan pronto vuelvas, espero tu llamada, para organizarnos, el sábado .... tendremos una cita. - me dice, colocando su mano en mi mejilla y se da la vuelta para irse.
"tenemos una cita??¡no era por donde pensaba ir! ¿en que me estoy metiendo? no quiero involucrarme con nadie ahora" me digo a mi misma.
retomo el paso al auto de Alex y está molesto, su sonrisa coqueta ha desaparecido de su rostro, sin decir una palabra, me abre la puerta del auto y después de entrar el mismo, empieza a conducir sin decir nada, con la vista fija al frente.
Después de una media hora, atascados en Insurgentes, por fin habla - estamos cerca, Henry vive en la Napoles- dice escuetamente.
-OK. - es todo lo que respondo, pero luego mi enorme boca sin control me gana - Alex, ¿te puedo hacer una pregunta? porque estas molesto?
Antes de contestar nada, se orilla bruscamente, estaciona y Apaga el motor. - Paulina, ¿en serio me estas preguntando eso? - se pasa las manos por la cara en señal de frustración - sé que apenas me conoces, que toda tu vida está de cabeza y lo entiendo. también que tu prioridad son tus hijos y respeto eso. Por eso no he querido ser invasivo y darte espacio, pero mientras yo trato de dejar que las cosas fluyan y aprovecho las pocas oportunidades para conocerte, para pasar un momento contigo, otro llega y logra avances que... - exhala frustrado y no termina la frase, no es necesario. Entiendo por donde va la cosa.
- Alex, no es en serio que te gusto, ¿o si? - le pregunto con cuidado - pensé que sólo bromeabas conmigo como lo haces con Marina, eres tan atento y encantador con todos, cuando llegas a la cafetería saludas a las chicas con familiaridad y yo pensé que sólo es tu manera de ser.
- En verdad no te das cuenta? - me mira suplicante y con ojos de cachorrito- me encantas niña, y busco la oportunidad de conocerte más, de pasar tiempo contigo, de recibir una de tus miradas, de que me sonrías a mí!! - dice haciendo énfasis en lo último y señalandose el mismo con la mano
- Yo... no sé que decirte - me siento incomoda, no puedo negar que me gusta, pero, Iñaki también y sigo sin creer que este hermoso hombre, tan seductor y seguro, tan encantador se fije en mi con todo y mi maraña de problemas que además conoce perfectamente. Necesito procesarlo
-Paulina... Paulina, dame la oportunidad de tratarte, veamos que pasa y si no funciona tan amigos como siempre, yo quiero ser alguien presente en tu vida - acuna mi rostro entre sus manos y yo no me opongo.
-Supongo, que eso es lo que estamos haciendo, no? - le digo con una pequeña sonrisa, eso basta para que Alex, se acerque más a mi rostro y deje un beso en la comisura de mi boca
- si, eso estamos haciendo Preciosa - me dice con voz ronca y suelta mi cara, yo extraño la sensación cálida de sus manos en mis mejillas y suspiro sin darme cuenta, él lo nota y una arrogante sonrisa aparece en su bella cara.
- Y bien? - pregunta - me vas a decir que asunto nos llevó a la parada del autobús? - me ve y hace un puchero cuando me río de sus celos
- Señor Alexandre Ducrest, esta celoso???? - me río ante tal ocurrencia
-No, pero como policía, tengo una curiosidad natural. Además, yo te lleve, me quedé como poste parado esperando y no recibí ningún tipo de explicación o aclaración que calme mi mente curiosa- dice cruzando se los brazos con falso enojo
- No señor!!! - digo intentando contener la risa. - yo te dije que esperaras en el auto, tu saliste por tu cuenta. Y si no te pedí me acompañaras, fue porque me daba pena cancelarle la cena qué le debía cuando ya se encontraba ahí, pero no tenía su número para llamarlo. Además, como te presentaba: él es el amigo policía de mi cuñado, que de vez en vez visita la casa para espantar a mi ex pareja que me amenaza con quitarme a mis hijos y que llega alcoholizado??! - le reprocho con frustración. - No es tan fácil!!! digo bajando la voz con pena
-No!!!, puedes presentarme como Alexandre, TÚ Amigo, no sólo de tu cuñado y con quien estás saliendo!! - me dice alterándose un poco.
-Vamos, Alex. tranquilo. Para empezar, no estamos saliendo, acabas de sugerirlo apenas ahora y yo no creía que estuvieras interesado en mí. Además es un chico que casi no conozco, para darle detalles de mi vida- le digo. Ya me estoy empezando a molestar con su actitud, como si tuviera derecho sobre Mi
- bajale tres rayitas a tus formas de macho, que conmigo no van. ya bastante aguante al idiota de Abel, para repetir el modelito-creo que me pasé, ahora está indignado por compararlo con Abel.
- oye no, yo jamás me comportaría de esa forma. Pero tienes razón, creo que me sentí frustrado, porque creí que él y tu... bueno, no importa. Te gustaría comer conmigo el domingo? vamos a conoceremos mejor- me pide y no puedo negarme.
"Ahora estas en problemas, tienes una cita con dos hombres diferentes, en que te estás metiendo?" escucho a mi mente reclamar.