Kit había reunido a muchos de sus centuriones, no es que fueran exactamente de su confianza, pero aun así, había elegido a un numero electo que aun eran leales a Teles. Y si muchas personas estaban dispuestos a seguirlo por ella, eso hablaba muy bien de su ex jefa. -¡Por aquí!- había gritado guiando al grupo. Todos estaban armados y alertas, Kit en cambio, avanzaba confiado, mientras tuviera el espejo consigo sabía que no habría contratiempos, el espejo podía avisarle de algún avistamiento de alguna bestia marina a metros y metros de distancia, dándole así el tiempo suficiente para huir si la situación lo requería. Kit se alejo del grupo y disimuladamente saco el espejo del bolso que cargaba, una pequeña ojeada para asegurarse de que todo estaba bien. – Todos avanzaremos por el este.

