Mis ojos se abren como platos cuando le escucho la penitencia colocada y fulmina a Tomás con la mirada, Dios me encanta cuando se pone en plan de celosa y me reclama como suyo y así me preguntan por qué me tiene tan enloquecido esta mujer. - Samara por favor - ah... y aparte me dices por mi nombre (con la mano en el pecho y cara triste) está bien (hace puchero) - mi diosa yo jamás te engañaría y menos con una mujer como ella, tu eres mi más grande tesoro - No, no, no, esperen déjenme salir de acá antes de que quede pegado al piso por tanta miel (mi amigo sale de la oficina mientras nosotros reímos a carcajadas) - ¿crees que sea una buena idea que te acerques a ella? y ¿si sospecha? - no sucederá por qué yo solo le permitiré acercarse a mí con la int

