El cumpleaños de Harry habia terminado de la mejor forma, el habia pagado todo pero se miraba muy feliz; esa noche no pasamos en la casa si no en un hotel de lujo en las afueras de la cuidad. Todo había estado muy bien hasta que llegamos a casa, había logrado poner a Claire en su lugar, pero era Harry el del problema los siguientes dos días después de su cumpleaños siempre estaba estresado y me preocupaba porque se acercaba más el día de la boda. Solo faltaban tres días. –ahora vendrá mi madre te ayudara con algunas cosas – dijo Harry mientras se ponía una americana negra. Yo seguía en la cama, los vómitos no habían parado del todo y mi apetito aumentaba cada vez más. –está bien, quieres aportar con algo de la boda? – pregunte mientras me ponía de pie. Necesitaba algo picante ahora mism

