Pase el resto del día llamando a Louis, pero este no respondía su teléfono, debería de disculparme, pero me rendir luego de 23 llamadas perdidas. Está preparada para soltar todo y decirle a Harry la verdad. Mis piernas temblaron en cuanto escuche la puerta abrirse. –Pensé que estarías dormida– me sonrió mi ángel. - ya comiste o quieres ir a comer algo? - pregunto mientras se acercaba a mí y se quitaba su americana. –Necesitamos hablar - dije con un enorme nudo en la garganta. Harry me miro extrañado, y luego tomo asiento en el sofá frente a mí. –Eh echo algo mal? - pregunto inocente . Oh, Harry soy yo la que a echo todo mal ... –No, tu no… - mis manos sudaban y comencé a frotarlas para aliviar la ansiedad. –Entonces tu eres la que ah echo algo mal? - frunció levemente su ceño. Me qued

