No desde que el lobo de Bradley había reclamado al chico y a su lobo como suyos. Salió del ascensor en el décimo piso, —Por aquí Piper,— dijo Cooper casualmente, su mano descendió a la parte baja de su espalda, y antes de que tuviera tiempo de registrarlo, Harper estaba completamente en la superficie, gruñendo fuerte y agresiva, clavó sus ojos en los de él —No me toques.— rugió con su voz grave. Sus ojos se abrieron de par en par, y su mano desapareció un segundo después, Harper se quedó mirándolo fijamente. También se dio cuenta de que Aspen también gruñía desde su lugar en sus brazos. No querían ser tocados por otro lobo, y aunque una parte de ambos entendía, probablemente fue puro instinto de su parte, simplemente siendo el Beta de la manada guiándola a dónde ir. Ni siquiera lo habrí

