Piper nunca había oído nada del secuestro de su amiga, había estado distraída con la llamada de Bradley, e incluso la había dejado sola y se había alejado. No había esperado que le pasara nada. No solía usar el oído de lobo de Harper, no era necesario en el mundo humano la mayoría de las veces. —Izzy.— gritó en pánico y salió corriendo a la calle tras su amiga, sin pensarlo, alguien estaba tratando de secuestrar a Izzy. ¿Qué demonios estaba pasando? Vio a uno de los hombres volverse y mirarla directamente, al sonido de su llamado al nombre de Izzy, la miró directamente ‘Phillip’, el lacayo del padre de Izzy. Conocía a ese hombre, Harper gruñó dentro de su mente mientras él cerraba la puerta de golpe, finalmente habiendo metido a Izzy dentro del vehículo. Sintió un coche que desafortuna

