—No es tu culpa — declaró sin rodeos. Sabía que él solo estaba allí sin Izzy porque ese coche se había ido, no podía convertirse en lobo en público para usar todo lo que tenía para recuperarla. —Es Phillip, lo vi. Me atropelló un coche.— indicó su rodilla —Lo intenté, Eddie. Él asintió, y se agachó frente a ella, levantó la pernera de su pantalón y miró su rodilla, evaluó el daño. —No soy el adecuado para recolocarla. —Cooper lo es.— el asintió —Ya lo escuché. Déjanos aquí y lleva el coche, Eddie.— Piper empezó a salir del coche. —No. Brad está casi aquí. Llevaré a Harry, e iremos al aeropuerto. Ya tenemos a un hombre allí en el jet. Creo que alguien ya lo habrá llamado, estará atento.— Sonaba muy descontento. No le sorprendía. —¿Su padre te habló? ¡Te llamó! —Mm.— asintió. —Llámalo

