—Sí — jadeó, y se movió aún más fuerte contra él. —Eddie — gritó, estaba tan condenadamente cerca, podía sentir lo duro que estaba para ella, y se movía contra ella de la manera justa. Su boca estaba sobre la de ella, mientras gemía directamente en su boca, mientras su ritmo se aceleraba y sus gritos se amortiguaban con su beso. —Izzy tenemos que parar.— gimió —Perderé todo el control de lo contrario. Deslizó sus brazos alrededor de él y sus manos en su cabello. —Lo siento— lo besó suavemente. —Es solo que... no sé... yo... Lo vio sonreírle con picardía —Es tu necesidad de reclamarme, y yo también te quiero. Realmente lo quiero. Dame un segundo, veré si Harry puede venir a cuidar de Piper. Ella frunció el ceño, él no se movió en absoluto, pero luego lo vio fruncir el ceño un momento de

