-La sala estaba llena, habían tantos periodistas cubriendo la noticia del año.- -Alex se quedó sentado en el público mientras que Santos y yo pasamos al frente, creo que al haber tantas personas el lugar se sentía caliente.- -Me quité el abrigo, arreglé un poco mi vestido y cabello.- -Eres un ángel y yo un Santo, ¿no crees que es el destino?- -Creo que hoy me siento como la abogada del diablo, concentrémonos.- mencioné -“Todos de pie, el honorable Juez Julián Rubio ingresa a la sala.”- escuché decir al guarda.- -Santos y yo estábamos de pie, a nuestro lado se encontraba la fiscalía, mis ojos estaban fijos en el Juez, ya había escuchado de él pero jamás lo había visto.- -Un hombre alto moreno de cabello n***o, sus ojos se ven algo claro, por lo que puedo notar le gusta el ejercicio

