-Antes de sentarme en el escritorio de Alexander me preparé un café cargado, quería despejar mi mente, pero no duró mucho la Paz pues sentí como me tomaron por la cintura.- -El olor no era de mi afecto así que me gire rápidamente.- -¡Oye soy yo!- mencionó Manuel.- -Manuel ¿qué haces aquí?- -Bueno me enteré lo que pasó esta mañana, quería ver qué fue el alboroto.- -Básicamente le quitaron la cabeza a Regina como venganza a su padre.- -¿El señor Reyes?- -Así es, según escuché a la policía mencionaron que era algo sobre un ajuste por un negocio fallido de tratas de blancas.- mentí con voz baja.- -La cara de Manuel era un deleite, pasaba por todos los colores.- -¿Eso dijeron?- -Si, la verdad no entiendo nada.- -¿Por qué la enviaron aquí?- -Pues dicen que no era para mi específ

