LV A Marcia se le hacía muy divertido el ver a Everett empacando la maleta como si fueran a escapar de Saigón. El miedo era necesario y, ahora que venía un nuevo Price en camino, él iba a tomar todas las medidas necesarias para protegerlo, a como diera lugar. —Everett, por Dios, cálmate. Amy nos tiene muy bien resguardados, por ahora y mientras hablamos con Jerom, no podemos hacer nada. —Me importa un carajo ahora dónde o cómo está Tramonte. Espero que esté bien, pero no voy a dejar que nada malo te pase. Esa mujer… no tardará en saberlo y entonces… por favor, entiéndeme. Con delicadeza, Marcia lo tomó por el rostro y le dio un leve beso en los labios. Eso lo tranquilizó un poco, se sentó en la cama, para tomarse la cabeza y pensar mejor las cosas. Julia y Liam entraron poco después, f

