Patrick Moore no confiaba en Darlan, por lo que había ordenado seguirlo esa noche por si se le ocurría viajar a Alemania tras Zarela, pero al saber que se dirigía a Detroit respiró tranquilo; su hija ya estaba rumbo a Alemania y él confiaba que se concentraría en su trabajo olvidándose del hombre que un día la acogió en su casa luego de atropellarla en la calle. Al llegar a Detroit, Darlan fue recibido por los agentes Wilson y Carter, lo cual llamó poderosamente su atención haciendo que frunciera el ceño y que regresara a él ese rostro frío e implacable que mostraba a sus enemigos. –Buenas noches Darlan, ¿qué tanto confía en Matt Buttler? –preguntó Wilson. –Es el mejor amigo de mi hermano y al ser abogado dirige el departamento legal en la empresa, ¿por qué? –¿Cree que su hermano lo co

