CAPÍTULO 9 Darlan y Dylan Zarela almorzó con su papá y después recorrieron casi toda la casa, era gigante, así que no pudo aprenderse todo, sin embargo, él le informó que podía transitarla por su cuenta cuando quisiera. Uno de los lugares a los que la llevó fue a la biblioteca y le advirtió que apenas estaba comenzando a leer porque los gemelos le enseñaron algunas cosas, pero que las letras sí se las sabía. Entonces le anunció que tendría instructores y que pronto podría leer cualquiera de los libros que estaban allí. La abrazó tiernamente y ella le correspondió, ya había iniciado una nueva vida y, aunque el gruñón no salía de su cabeza, agradecía a la Virgen de Guadalupe por su buena suerte. *** Por su parte Darlan debido a la emoción y ansiedad por reencontrarse con su hermano, sol

