Señora Tamara Cuando abrió la carpeta pude ver si incomodidad, conforme pasaba las paginas los colores y las expresiones de su cara cambiaban cada segundo. — ¡Dios mío! Esto… esto… esto es imposible, Anne no puede tratar así a su hija. —Al final del informe vienen direcciones y teléfonos para que llames y te cerciores por ti mismo todo lo que está plasmada. Podrás encontrar también los datos del detective para que te entrevistes con él y pueda mostrarte los videos. — ¿Por qué no me dijeron antes lo que estaba pasando? —Me disculpo por eso señor sabelotodo, pero apenas acabo de conocer a tú hija. Si tan solo la escucharas más entonces te hubieras dado cuenta de lo que sucedía en tú casa. Antes de que pudiera responderme una llamada interrumpió nuestra conversación tan amena. —

