Tamara Tan pronto llegamos al hangar cambiaron nuestras cosas al avión para partir pronto, mientras los chicos se encargaban de eso llame a mi sobrina para ver cómo se encontraban. Me dio algunas indicaciones sobre lo que necesitaban para la semana que estarían fuera de la ciudad, mejor dicho para Valentina; ella y Silvia regresarían el domingo para continuar con sus actividades el lunes. Abordamos el vuelo sin más complicaciones, al parecer Javier debía estar en una reunión por la tarde pero se encargó de que se llevara a cabo vía Skype. En el trayendo nos pusimos de acuerdo con nuestros abogados sobre la demanda que presentaríamos en contra de las chicas si sus padres no accedían a retirarlas por buena voluntad. A nadie le convenía llevar este asunto más allá y todo por una reva

