Valentina Cada minuto que pasaba sentía una angustia muy grande dentro de mí, no soportaría todo un semestre a lado de estas personas que solo pensaban en ellas mismas. Ayer me prometí no llorar más por nadie y eso es lo que justamente voy hacer. Tome mis cosas y me dirigí a mis clases para ponerme al día, no puedo darme el lujo de estar perdiendo mis horas por cuestiones ajenas a mí. Santiago aspiraba a pasar más tiempo conmigo por el tiempo que no nos vimos ayer, convenció a su mamá para que lo dejará asistir a las clases conmigo, no tenía problema porque eso sucediera. Nos encaminamos a los salones para retomar mis actividades que estuvieron un poco cargadas de adrenalina, todo por el simple hecho de que a mi lado estaba un pequeño que derrochaba elegancia y se imponía con su pre

