Adolfo Cuando Jorge me aviso que estaba a cargo de mi hermano y del espantapájaros rastrero llamado Valentina, me llene de ira. Cada vez que escucho su nombre o algo relacionado con ella me dan ganas de correr a asesinarla con mis propias manos aunque parezca un loco desquiciado. Me dirigí a mi departamento para investigar lo que tramaba con mi hermano ahora que estaba con él. La divise en el camino y apresure mi paso lo más que pude para quedar un poco cerca de ellos y escuchar lo que platicaban. Por la cara de mi hermanito alcancé a darme cuenta que esa chica lograba controlarlo, cosa que yo no había logrado hacer en ningún momento y eso señores, eso me dio todavía más coraje «llámenme loco, pero me da coraje» una extraña poseía el poder que yo no tenía. En lo que ellos esperaba

