No dejes que nadie te haga creer que si te va bien en algo, es porque tienes suerte. Valora tus capacidades y sé consiente de ellas. No niegues ni disimules tus logros, mereces todo lo bueno que te pase en esta vida. Había sido un día muy cansado, entre un niño perdido, una empleada inútil, un tipo prepotente y una familia muy amorosa, se me fue todo el tiempo que tenía para disfrutar antes de iniciar las clases, pero al fin, estaba en la puerta de las residencias para estudiantes con la mejor de las actitudes. Aracely tenía razón (más bien considero que se quedó corta con lo que me contó) esto era una locura, todos corrían como locos desquiciados a pesar de que apenas era sábado por la tarde. Los chicos gritando como niños de primaria; bueno, tendría que aprender a vivir así unos a

