Adolfo Daría todo por estar sentado al lado de ella y ser la persona que hiciera eso, pero por ahora solo debía aguardar junto con el resto de personas que estábamos apoyándola sin importar lo que pasara. Las chicas acusadas se empezaron a reírse fuertemente, y una de ellas tuvo la osadía de levantarse frente a todos a gritar que eso era una vil mentira que Valentina era una chica huérfana que los Sanz recogieron como obra de caridad. Otra de las chicas la secundo en sus comentarios despectivos mientras que sus abogados trataban de calmarlas para que guardaran silencios. Ellos mejor que nadie conocían que pagarían las consecuencias por este desacato que estaban propiciando al inicio del juicio. La juez las observa de mala manera, al parecer no le agradaba mucho las personas presunt

