Adolfo Ver a mi hermano actuar de esa forma me partió el corazón, esa arpía mal hecha seguramente le lavo el cerebro antes de llegar aquí a como lo estaba haciendo con toda mi familia. Cada segundo que pasa siento que la detesto un poco más que antes. Pocas veces había visto a Santiago de esa forma, por lo regular era un chico súper bien portado. Eso sí con una lengua muy afilada igual a la de mi madre y mi prima, pero nunca se metía en las decisiones de los mayores. —Debes de estar jugando Santiago, no me puedes decir que te cuido cuando este espantapájaros no sabe ni cuidarse ella misma, y como te atreves a decirme que supo cuidar de un Sanz, acaso no vez que de seguro te busco y aparento cuidarte en lo que llegaban a rescatarte. Date cuenta de la situación ella es la que provoco

