Su cara a escasos centímetros de la mía, mi boca abriéndose ligeramente, sus manos en mi cara y mis manos en sus manos, mi corazón a mil por segundo, y mi cuerpo erizándose por su cercanía, quiero... Quiero esto, tanto o más que al aire que respiro, un centímetro más... Solo uno... Me mira y me pregunta si duele... Espera... ¿QUÉ? Oh, ¡diablos! Me pasé mil películas en mi cabeza en estos segundos y solo me tomó la cara para ver el rasguño que el idiota que, a todo esto continúa en el suelo, me hizo con su cuchillo. Nooo, esto no puede ser. Me siento molesta. Creí estúpidamente que me besaría. Dios, me odio, ¡que horrible! Me siento como una estúpida. ¿Tan mal me veo, que ni siquiera quiere besarme? Me siento un asco. Pero por favor, ¿que haría un hombre tan guapo como el quer

