Capítulo 33: Intensamente tuya MÁGNUM RIVERS —¡Mágnum! Me llamó Dulce Fernanda desde el baño al ver que me estaba tardando demasiado en ir a verla desnuda y bajo la ducha. Realmente me moría por hacerlo, pero me entretuve mandando a darle una lección a aquel hijo de puta que se atrevió a tocar a mi gatita. Dejé mi teléfono a un lado con una ligera sonrisa sintiéndome como todo un adolescente; emocionado, con mi corazón latiendo desenfrenado al tenerla solo para mi otra vez, juro que cuando ella me dejó pensé que el inmenso vacio de su ausencia iba a hacerme desfallecer, no quería volver a sentir lo que sentí sin ella, siendo miserable. Pero Dulce Fernanda era algo nuevo, era fresca, era dulce, era amable conmigo, era atractiva y sensual, como si me tuviera toda la paciencia del mundo

