Camino hacia el centro de la habitación y comienzo a bajarme la falda para quedar simplemente en la pequeña braga que me he puesto hoy y volteo a verle sensual, su cara es todo un poema de confusión ― sigue ― le digo ― dijiste que era ver más no tocar ¿que no? ― Así que llegó a la bañera y abro las llaves para que el agua comience a correr. Me siento en el borde de ésta y le digo con un gesto que continúe. Sus manos desabrochan el botón del pantalón y empieza a bajar lentamente mostrando su bóxer color rojo nunca antes visto por mí, que me obliga a decir un "wow" bajito y provoca una risa traviesa en él. El agua sigue corriendo y llenando la bañera, mojando mis pies. Bajo mi mano hacia mi braga y comienzo a pasar las puntas de mis dedos sobre la tela, llamando la atención de Benicio de in

