Lorena Acomodo la corbata de Marcos, mientras esperamos para entrar a la Iglesia. No podemos borrar la sonrisa de nuestros rostros mientras conversamos, esperando que llegue el momento de acercarnos al altar. Deberían ir saliendo, dice Ignacio, entrando a la sala. -Quién hubiera dicho, ¿no? –Pregunta Ignacio, mirándome con complicidad, y ambos reímos para luego mirar a nuestro amigo, nervioso como nunca, pero listo para salir a casarse con mi hermana. Salimos de la pequeña sala y nos colocamos a los lados del altar. Ellos esperan juntos en el sector izquierdo, mientras yo voy sola al lado derecho. Los tres sonreímos y nos miramos, con emoción no contenida. La marcha nupcial comienza a sonar y entre el público veo a Javier, que me sonríe ampliamente, con su cabello castaño claro desal
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


