—He estado pensando, que no conozco mucho de ti. —Dalia frenó antes de subir a la motocicleta y Jan se volteó para mirarla. —Quiero conocerte un poco más. Jan pensó dos segundos en lo que podría decirle para empezar. Tenía que ser algo que todos responden y que siempre se pregunta. —Me gusta el color azul. —Contestó apoyándose contra la moto. Dalia se acordó de la primera vez que lo vio, llevaba esa camisa azul que resaltaba a la distancia por su color. Un leve sonrojo se apoderó de ella cuando por su mente pasaron los primeros pensamientos que tuvo de él. — ¿El tuyo? —El blanco, me gusta el blanco. —Respondió rápidamente borroneando sus pensamientos anteriores — ¿Tiene algún significado? —Sonó interesado. —Es la claridad absoluta, no hay una gota de oscuridad en ella. —Como siempre,

