Cuando llegamos a casa de la clínica somos recibidos por una gran cantidad de obsequios, mi casa esta llena de enormes ramos de rosas, margaritas, y mis preferidos girasoles, Heisen me ayuda a llegar a la habitación, y mientras coloca a los bebes en la cuna ellos siempre están unidos en un abrazo, creo que aun sienten que están dentro de mi vientre. Los siguientes días son una nueva aventura, conocer a nuestros pequeños, Samantha tiene el carácter fuerte de su padre, llama a gritos cuando desea algo, mientras que Sebastián se la pasa durmiendo, el sólo despierta a comer pecho, pero enseguida vuelve a quedarse dormido, mis pequeños hijos cuanto los amo. Heisen y yo estamos en casa, el claro sale a trabajar cuando no puede resolverlo por el móvil, pero se va con tristeza por que ama estar

